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extraída de http://www.lanacion.com.ar/868552
Lunes 18 de diciembre de 2006
Noticias | Ciencia/Salud | Nota
Como no podía ser de otra manera
ni en otro lugar del mundo, un grupo de especialistas
argentinos identificó una nueva propiedad de
la yerba mate: mejora la precisión de las imágenes
del páncreas y la vesícula captadas por
la resonancia magnética, al "apagar"
el efecto que provocan los líquidos presentes
en el resto del aparato digestivo.
Una taza de mate cocido con azúcar
o sin ella antes de acostarse sobre la camilla del resonador
magnético evita tener que repetir alrededor del
30% de los estudios debido a la preparación inadecuada
de los pacientes.
El hallazgo de esta nueva sustancia
de contraste oral aporta la solución tan buscada
en muchos laboratorios del mundo. Sin efectos adversos,
fácil de preparar y muy económica para
el diagnóstico de alteraciones en las vías
biliares y el páncreas, la utilidad radiológica
de esta hierba autóctona fue premiada en el último
Congreso Argentino de Radiología.
"La infusión de yerba mate
es un medio de contraste inocuo para el paciente y muy
efectivo para eliminar la intensidad de señal
del tracto gastroduodenal, lo que mejora la visualización
de las estructuras anatómicas de la vía
biliopancreática", concluyen los investigadores
del Departamento de Resonancia Magnética Digestiva
de la Fundación Científica del Sur, entidad
afiliada a la Facultad de Medicina de la Universidad
de Buenos Aires.
Allí, cada semana se hacen entre
30 y 40 colangiorresonancias, como se denomina el estudio
que en no más de 15 minutos permite tomar imágenes
del árbol biliar y pancreático a pacientes
recién operados de vesícula, con lesiones
en el páncreas o sospecha de tumores. Sin embargo,
el mayor obstáculo hasta ahora era la ausencia
de un líquido de contraste capaz de anular la
señal que emiten los fluidos gastroduodenales
y que a veces impiden visualizar con precisión
las imágenes que el radiólogo necesita
analizar.
"Comenzamos hace dos o tres años
a investigar contrastes orales derivados de alimentos,
como los arándanos o el jugo de piña,
que ya se utiliza en otros países, además
de otros preparados comerciales y adaptados -relató
a LA NACION el autor principal del estudio, doctor Eduardo
Martín, radiólogo y docente de la UBA-.
Pero el problema era que el aparato gastrointestinal
y la vía biliar, que sale del hígado y
finaliza en el duodeno, tienen líquidos que aparecen
con el mismo color en las imágenes del resonador
e interfieren en la visión del árbol biliar."
Por azar
El camino que le permitió al
equipo identificar esta nueva propiedad de la yerba
mate, que se explica por su alto contenido de manganeso,
comenzó por azar, cuando el doctor Martín
y el técnico radiólogo Daniel Sarroca
advirtieron que la característica común
en los 20 voluntarios saludables que participaron del
estudio habían tomado mate antes de la resonancia.
"Cuando nos dimos cuenta, enseguida
cambiamos el jugo de piña por el mate cocido",
agregó Martín.
A partir de este estudio, que obtuvo
excelentes resultados también en 10 pacientes
con síntomas de trastornos de la vía biliopancreática,
en el Departamento de Resonancia Magnética Digestiva
de la fundación se diluyen 33 gramos de cualquier
yerba mate que se consigue en el supermercado o el almacén
para preparar un litro de líquido de contraste
oral. Los pacientes toman a gusto 250 mililitros, quince
minutos antes de ingresar al resonador.
"Existen productos disponibles
en el mundo para opacar o borrar por contraste negativo
durante la resonancia las imágenes del estómago
y el duodeno, que suelen tapar el árbol biliar,
pero cuestan unos 60 dólares la dosis",
explicó el doctor Claudio Bruno, director de
la Unidad Académica de la fundación e
integrante del equipo, en el que también participaron
los doctores Mario Bruno, Paola Battezzatti y Sergio
Usero. Sin embargo, coincidieron Bruno y Martín,
ninguno de esos productos está disponible en
nuestro país.
Pero, a partir de este hallazgo, los
expertos estiman que con el valor de una dosis de esos
contrastes artificiales se puede cubrir un año
de trabajo con yerba mate. "Aunque probamos la
utilidad de la infusión sólo para la vía
biliar, consideramos que seguramente tendrá muchísima
utilidad en los estudios por imágenes de otros
sistemas, como el urológico", finalizó
Martín.
Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION
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