Henri de Toulouse-Lautrec (1864-1901)
era proveniente de una familia aristocrática de Francia. En el siglo XIX los matrimonios de la nobleza normalmente se realizaban entre parientes para evitar divisiones territoriales y la merma de sus posesiones. Este es el caso de los padres de Henri, Alphonse de Toulouse-Lautrec-Monfa y la Condesa Adèle Tapié de Celeyran, que eran primos en primer grado.
Como consecuencia de la consanguinidad de sus padres, Toulouse-Lautrec padeció una enfermedad que afectaba al desarrollo de los huesos y que se le empezó a manifestar en 1874. Su constitución ósea era débil y a los 14 años sufrió fracturas en los fémures de ambas piernas que le impidieron crecer más, alcanzando una altura de 1'52 m.

En 1881 Toulouse-Lautrec
se traslada a París. Decide ser pintor, con el apoyo de su tío Charles y unos pintores amigos de la familia, como Princetau, John Lewis Brown y Jean-Louis Forain. Es admitido en el estudio de Léon Bonnat, un retratista de moda. Allí perfecciona su dibujo.
En 1884 Henri se fue a vivir a Montmartre. La fascinación que sentía por los locales de diversión nocturnos le llevó a frecuentarlos con asiduidad y hacerse cliente predilecto de algunos de ellos como el "Salon de la rue des moulins", "Moulin de la galette", "Moulin rouge", "Le chat noir",… este mundo, incluida la prostitución, constituyó uno de los temas principales en su obra.


La vida noctámbula y desordenada
que llevó durante años, así como su alcoholismo deterioraron su salud. Y a partir de 1897 padeció manías, depresiones y neurosis, además de ataques de parálisis en las piernas hasta que murió en 1901.

 

Jane Avril una de las estrellas del cabaret y el café concierto en París aparecen en la obra de Lautrec.